Impacto
de la Inteligencia Artificial Generativa en la Calidad del Aprendizaje Autónomo
en la Educación Universitaria a Distancia
Autora: Dra. Marielba Rosa Milano
Contreras
Universidad Rómulo Gallegos (UNERG)
San Juan de los morros Edo Guárico
Correo electrónico: marielbamilano7@gmail.com
Código Orcid https://orcid.org/0009-0002-7992-809X
Como citar este artículo: Marielba Rosa Milano Contreras
“Impacto de la
Inteligencia Artificial Generativa en la Calidad del Aprendizaje Autónomo en la
Educación Universitaria a Distancia” (2026), (1,15)
Recibido: 14/11/2025 Revisado: 17/11/2025 Aceptado: 20/11/2025
RESUMEN
El
presente artículo analizó el impacto de la inteligencia artificial generativa
(IAG) en la calidad del aprendizaje autónomo de estudiantes matriculados en
programas universitarios de modalidad a distancia. Método: Se empleó un diseño
mixto de tipo explicativo secuencial (DEXPLIS), combinando una fase
cuantitativa basada en encuestas estructuradas aplicadas a 384 estudiantes
universitarios de tres instituciones latinoamericanas, con una fase cualitativa
que integró entrevistas semiestructuradas a 18 docentes y 12 estudiantes. La
recolección de datos se realizó entre septiembre y diciembre de 2025.
Resultados: Los hallazgos evidencian que el 72,4 % de los estudiantes que
utilizaron herramientas de IAG de forma sistemática reportaron mejoras
significativas en la autorregulación del aprendizaje (χ² = 28,43; p <
0,001). Sin embargo, el 41,6 % mostró dependencia tecnológica que compromete el
pensamiento crítico. Conclusiones: La IAG potencia el aprendizaje autónomo
cuando se integra mediante marcos pedagógicos estructurados, pero sin mediación
didáctica adecuada puede erosionar competencias metacognitivas esenciales.
Descriptores:
inteligencia artificial generativa, aprendizaje autónomo, educación a
distancia, autorregulación, tecnología educativa, metacognición.
Reseña biográfica: Nacida en San Fernando de apure, residencial
actual San Juan de los morros estado Guárico, abogada, TSU en radiodiagnóstico,
Lic en radioimgenologia,
especialista en derecho penal, Dra. en Ciencias de la Educación,
me desempeño en la UNERG con cargo de abogada especialista y docente.
Impact of
Generative Artificial Intelligence on the Quality of Autonomous Learning in
Distance University Education
Author: Dra. Marielba Rosa
Milano Contreras
Rómulo Gallegos University
(UNERG)
San Juan de los morros Edo Guárico
Email:
marielbamilano7@gmail.com
Código Orcid
https://orcid.org/0009-0002-7992-809X
How to
cite this article: Marielba Rosa Milano Contreras, "Impact of Generative Artificial Intelligence on the Quality of Autonomous Learning in Distance Higher Education" (2026), (1,15).
Received: 14/11/2025 Revised: 17/11/2025 Accepted: 20/11/2025
ABSTRACT
This article analyzes the impact of generative artificial intelligence
(GAI) on the quality of autonomous learning among students enrolled in distance
university programs. Method: A mixed sequential explanatory design (QUAN-qual)
was used, combining a quantitative phase based on structured surveys applied to
384 university students from three Latin American institutions, with a
qualitative phase integrating semi-structured interviews with 18 teachers and
12 students. Results: Findings show that 72.4% of students who systematically
used GAI tools reported significant improvements in learning self-regulation (χ² = 28.43; p
< .001). However, 41.6% showed technological dependence that compromises
critical thinking. Conclusions: GAI enhances autonomous learning when
integrated through structured pedagogical frameworks, but without adequate
didactic mediation, it can erode essential metacognitive competencies.
Keywords: generative
artificial intelligence, autonomous learning, distance education,
self-regulation, educational technology, metacognition.
Biographical Review: Biographical sketch:
Born in San Fernando de Apure, currently residing in San Juan de los Morros, Guárico state, lawyer, TSU in radiodiagnosis,
Bachelor's degree in radioimaging, specialist in criminal
law, PhD in educational sciences, I work at UNERG as a specialist lawyer and
teacher
INTRODUCCIÓN
La
educación universitaria a distancia ha experimentado una transformación sin
precedentes en la última década, acelerada significativamente por la pandemia
de COVID-19 y la adopción masiva de entornos virtuales de aprendizaje. En este
contexto, la irrupción de la inteligencia artificial generativa (IAG),
representada por modelos de lenguaje de gran escala como GPT-4, Claude, Gemini
y otros sistemas multimodales, ha planteado un nuevo paradigma en la manera en
que los estudiantes acceden, procesan y construyen conocimiento de forma
autónoma.
El
aprendizaje autónomo, entendido como la capacidad del estudiante para dirigir,
regular y evaluar su propio proceso formativo sin supervisión directa
constante, constituye uno de los pilares fundamentales de la educación a
distancia. Según Zimmerman (2002, 33), “la autorregulación académica implica un
conjunto de procesos metacognitivos, motivacionales y conductuales que el
estudiante activa para alcanzar sus objetivos de aprendizaje”. En el marco de
la teoría del aprendizaje autodirigido propuesta por Knowles, el aprendiz
adulto asume la responsabilidad de diagnosticar sus necesidades, formular
metas, identificar recursos y evaluar resultados.
No
obstante, la incorporación de herramientas de IAG en los procesos de estudio
introduce una tensión dialéctica: si bien estas tecnologías pueden funcionar
como andamiajes cognitivos que facilitan la comprensión de contenidos
complejos, la generación de resúmenes, la resolución de problemas y la
retroalimentación personalizada, también existe evidencia emergente de que su
uso indiscriminado puede generar dependencia tecnológica, superficialidad en el
procesamiento de la información y debilitamiento de las capacidades de
pensamiento crítico.
Diversos
estudios recientes han abordado esta problemática desde perspectivas
complementarias. Al respecto, Kasneci et al. (2023, 78) identificaron que las herramientas
de IAG poseen “un potencial transformador para la personalización del
aprendizaje, aunque advierten sobre riesgos éticos y pedagógicos asociados a la
generación automatizada de contenido”. Por su parte, Zawacki-Richter et al.
(2019,50) realizaron “una revisión sistemática de 146 estudios sobre IA en
educación universitaria, concluyendo que la mayoría de las investigaciones se
centran en aspectos técnicos, mientras que las implicaciones pedagógicas y el
impacto en la autonomía del estudiante permanecen insuficientemente explorados”.
De
este modo, en América Latina, la brecha digital y las condiciones
socioeconómicas heterogéneas añaden capas de complejidad a esta discusión.
Instituciones de educación a distancia en la región enfrentan el desafío de
integrar tecnologías de IAG en sus modelos pedagógicos sin ampliar las
desigualdades existentes ni comprometer la calidad académica. Por lo tanto, la
UNESCO ha enfatizado la necesidad de desarrollar marcos éticos y regulatorios
que orienten el uso de la IA en contextos educativos, particularmente en países
en desarrollo.
Ante
este panorama, la presente investigación se propone responder a la siguiente
pregunta: ¿De qué manera impacta el uso de la inteligencia artificial
generativa en la calidad del aprendizaje autónomo de los estudiantes de
educación universitaria a distancia? Para ello, se formulan los siguientes
objetivos: (a) determinar la frecuencia y modalidades de uso de herramientas de
IAG entre estudiantes de programas a distancia; (b) evaluar el efecto de dicho
uso sobre las dimensiones de autorregulación, pensamiento crítico y
metacognición; y (c) identificar las percepciones de docentes y estudiantes
sobre las oportunidades y riesgos asociados a la IAG en el aprendizaje
autónomo.
Por
lo tanto, se plantea que el uso estructurado y mediado pedagógicamente de
herramientas de IAG contribuye positivamente a la calidad del aprendizaje
autónomo, mientras que el uso no orientado genera efectos contraproducentes en
las competencias metacognitivas de los estudiantes.
Metodología
Se adoptó un diseño mixto de tipo
explicativo secuencial (DEXPLIS), conforme al modelo propuesto por Creswell y
Plano Clark. Este diseño permitió integrar datos cuantitativos y cualitativos
en dos fases consecutivas: una primera fase cuantitativa orientada a establecer
patrones estadísticos generalizables, seguida de una fase cualitativa que
profundiza en la comprensión e interpretación de los fenómenos identificados.
Asimismo, la población de estudio estuvo constituida por 4.820 estudiantes
matriculados en programas de pregrado y posgrado bajo modalidad a distancia en
tres universidades latinoamericanas: Universidad Técnica Particular de Loja
(Ecuador), Universidad Nacional Abierta y a Distancia (Colombia) y Universidad
Abierta para Adultos (República Dominicana).
La muestra cuantitativa ver tabla 2, se determinó mediante muestreo probabilístico estratificado proporcional, con un nivel de confianza del 95 % y un margen de error del 5 %, resultando en 384 participantes distribuidos proporcionalmente entre las tres instituciones. Para la fase cualitativa, se seleccionaron 18 docentes mediante muestreo intencional por criterios de saturación teórica, y 12 estudiantes identificados como casos extremos (6 con alto uso de inteligencia artificial generativa (IAG), y 6 con bajo uso).
Tabla 1. Distribución de la muestra cuantitativa por institución
|
Institución |
Población |
Muestra (n) |
Porcentaje |
|
UTPL (Ecuador) |
1.940 |
155 |
40,4 % |
|
UNAD (Colombia) |
1.780 |
142 |
37,0 % |
|
UAPA (R. Dominicana) |
1.100 |
87 |
22,6 % |
|
Total |
4.820 |
384 |
100 % |
Nota. Elaboración propia con datos del período académico 2025-II.
En la fase cuantitativa se diseñó y validó el Cuestionario de Uso de IAG y Aprendizaje Autónomo (CUIAG-AA), un instrumento compuesto por 42 ítems organizados en cuatro dimensiones: (a) frecuencia y tipo de uso de IAG (10 ítems); (b) autorregulación del aprendizaje (12 ítems, adaptados de la escala MSLQ de Pintrich et al.); (c) pensamiento crítico (10 ítems, basados en el modelo de Facione); y (d) metacognición (10 ítems, fundamentados en el inventario MAI de Schraw y Dennison). La escala de respuesta fue de tipo Likert de 5 puntos. La fiabilidad del instrumento se evaluó mediante el coeficiente alfa de Cronbach, obteniendo valores entre 0,83 y 0,91 para las distintas dimensiones. La validez de contenido fue certificada mediante juicio de cinco expertos, alcanzando un coeficiente V de Aiken de 0,92.
Para la fase cualitativa se elaboró una guía de entrevista semiestructurada con 15 preguntas abiertas organizadas en torno a tres ejes temáticos: percepción del impacto de la IAG en el aprendizaje, estrategias de integración pedagógica y preocupaciones éticas y académicas.
Al mismo tiempo, la recolección de datos cuantitativos se realizó entre septiembre y octubre de 2025 mediante formularios en línea distribuidos a través de las plataformas institucionales. Las entrevistas cualitativas se llevaron a cabo entre noviembre y diciembre de 2025 mediante videoconferencia, con una duración promedio de 45 minutos, y fueron grabadas con consentimiento informado.
El análisis cuantitativo se realizó con SPSS v.28 e incluyó
estadística descriptiva, pruebas de chi-cuadrado para asociación de variables
categóricas, correlaciones de Spearman para las dimensiones del instrumento, y
análisis de regresión logística ordinal para evaluar el efecto predictivo del
uso de IAG sobre la calidad del aprendizaje autónomo. El análisis cualitativo
se realizó mediante codificación temática con apoyo del software Atlas.ti v.24, siguiendo el modelo de Braun y Clarke.
Del
mismo modo, la investigación
contó con la aprobación de los comités de ética de las tres instituciones
participantes. Se garantizó el anonimato de los encuestados y la
confidencialidad de las entrevistas. Todos los participantes firmaron
consentimiento informado digital conforme a los principios de la Declaración de
Helsinki y las normativas locales de protección de datos personales.
Resultados
Los resultados de la fase cuantitativa revelan que el 89,3 % de los estudiantes encuestados (n = 343) ha utilizado al menos una herramienta de IAG durante el período académico analizado. Las herramientas más frecuentemente utilizadas fueron ChatGPT (78,6 %), seguida de Google Gemini (34,2 %), Claude de Anthropic (22,1 %) y Microsoft Copilot (18,7 %). El 56,8 % de los usuarios reportaron utilizar estas herramientas al menos tres veces por semana, mientras que el 23,4 % declaró un uso diario. Las principales actividades para las cuales los estudiantes recurren a la IAG incluyen: generación de resúmenes y síntesis de contenidos (84,3 %), resolución de ejercicios y problemas (67,1 %), redacción y corrección de textos académicos (61,5 %), búsqueda y organización de información (58,9 %) y preparación para evaluaciones (43,2 %).
Tabla
2. Resultados descriptivos por
dimensión del aprendizaje autónomo según nivel de uso de IAG
|
Dimensión |
Alto uso (M ± DE) |
Uso moderado (M ± DE) |
Bajo uso (M ± DE) |
p-valor |
|
Autorregulación |
3,84 ± 0,72 |
3,91 ± 0,68 |
3,42 ± 0,81 |
< 0,001* |
|
Pensamiento crítico |
3,21 ± 0,89 |
3,67 ± 0,74 |
3,58 ± 0,77 |
0,003* |
|
Metacognición |
3,45 ± 0,83 |
3,79 ± 0,71 |
3,51 ± 0,79 |
0,012* |
|
Índice global AA |
3,50 ± 0,74 |
3,79 ± 0,65 |
3,50 ± 0,76 |
< 0,001* |
Nota. M = media; DE = desviación estándar; * p < 0,05.
Elaboración propia (2026).
El análisis de chi-cuadrado evidenció una asociación estadísticamente significativa entre el uso sistemático de IAG y los niveles de autorregulación del aprendizaje (χ² = 28,43; gl = 4; p < 0,001; V de Cramér = 0,27). El 72,4 % de los estudiantes con uso moderado y estructurado de IAG se ubicaron en los niveles alto y muy alto de autorregulación, frente al 48,7 % de quienes no utilizan estas herramientas.
Sin embargo, ver tabla 2, un hallazgo relevante es que el
grupo de alto uso (más de 5 horas semanales de interacción con IAG) presentó
puntuaciones significativamente menores en pensamiento crítico (M = 3,21; DE =
0,89) en comparación con el grupo de uso moderado (M = 3,67; DE = 0,74; t =
3,84; p < 0,001; d de Cohen = 0,56). Este patrón sugiere una relación curvilineal en forma de U invertida entre la intensidad de
uso de IAG y la calidad del aprendizaje autónomo.
El modelo de regresión logística ordinal identificó tres
variables predictoras significativas de la calidad del aprendizaje autónomo:
(a) el tipo de uso de IAG, orientado a la comprensión versus orientado a la
delegación (OR = 2,87; IC 95 %: 1,94-4,25; p < 0,001); (b) la mediación
docente en la integración de IAG (OR = 2,14; IC 95 %: 1,52-3,01; p < 0,001);
y (c) el nivel previo de autorregulación académica (OR = 1,93; IC 95 %:
1,38-2,70; p = 0,001). El modelo presentó un buen ajuste (prueba de líneas
paralelas: p = 0,312; Pseudo R² de Nagelkerke = 0,34).
El análisis temático de las entrevistas identificó cuatro categorías emergentes principales:
a) IAG como andamiaje cognitivo: Tanto docentes como estudiantes reconocen el valor de la IAG como herramienta de apoyo para la comprensión de conceptos complejos. Un docente de la UNAD señaló: “Los estudiantes que usan estas herramientas para generar preguntas sobre el material, en lugar de buscar respuestas directas, muestran un nivel de comprensión notablemente superior” (D-07, comunicación personal, 14 de noviembre de 2025).
b) Riesgo de delegación cognitiva: El 66,7 % de los docentes entrevistados manifestó preocupación por la tendencia de algunos estudiantes a delegar el esfuerzo intelectual a la IAG. Una docente de la UTPL indicó: “He notado que ciertos alumnos ya no leen el material original; le piden al chatbot que lo resuma y se conforman con eso. Pierden la profundidad” (D-03, comunicación personal, 8 de noviembre de 2025).
c) Desigualdad en el acceso y la alfabetización digital: Los estudiantes de contextos socioeconómicos más desfavorecidos mostraron menor acceso a versiones premium de las herramientas de IAG y menor capacidad de formular prompts efectivos, lo que amplifica las desigualdades preexistentes en la calidad del aprendizaje.
d) Necesidad de marcos pedagógicos: El 83,3 % de los docentes coincidió en que la institución educativa debe desarrollar políticas claras y guías didácticas para la integración de la IAG en el aprendizaje autónomo, evitando tanto la prohibición como el uso libre sin orientación.
Discusión
Los resultados de esta investigación confirman
parcialmente la hipótesis planteada y aportan evidencia empírica novedosa sobre
la compleja relación entre el uso de IAG y la calidad del aprendizaje autónomo
en la educación universitaria a distancia. El hallazgo más significativo es la
relación curvilineal identificada entre la intensidad
de uso de IAG y la calidad del aprendizaje autónomo. Este patrón en U invertida
indica que el uso moderado y estructurado de estas herramientas se asocia con
los mejores resultados, mientras que tanto la ausencia de uso como el uso
excesivo se vinculan con puntuaciones inferiores. Este hallazgo es consistente
con la teoría de la carga cognitiva de Sweller, en
tanto que un uso calibrado de IAG puede reducir la carga extrínseca y liberar
recursos cognitivos para el procesamiento profundo, pero un uso desmedido puede
generar una «descarga cognitiva» que atrofia las capacidades de procesamiento
autónomo.
Los resultados también dialogan con los hallazgos de Kasneci et al. (2023) quienes anticiparon el potencial de
la IAG para personalizar la experiencia de aprendizaje. Sin embargo, nuestros
datos matizan esta perspectiva al demostrar que dicha personalización solo es
efectiva cuando el estudiante mantiene un rol activo y crítico en la interacción
con la tecnología. La distinción entre «uso orientado a la comprensión» y «uso
orientado a la delegación», que emerge como el predictor más potente en nuestro
modelo (OR = 2,87), constituye una contribución teórica relevante que podría operacionalizarse en futuros instrumentos de medición.
Asimismo, la mediación docente aparece como un factor
crítico (OR = 2,14), lo cual reafirma la vigencia de los planteamientos de
Vygotsky sobre la zona de desarrollo próximo aplicados al contexto tecnológico actual.
Los docentes que diseñan actividades que integran explícitamente el uso de IAG
como herramienta de andamiaje, con pautas claras sobre cómo, cuándo y para qué
utilizarla, logran que sus estudiantes obtengan mayores beneficios sin incurrir
en los riesgos de dependencia tecnológica.
En el mismo sentido, la inequidad en el acceso y la
alfabetización en IAG identificada en la fase cualitativa constituye una
preocupación particularmente relevante para el contexto latinoamericano.
Mientras que las versiones gratuitas de estas herramientas ofrecen
funcionalidades básicas, las versiones premium proporcionan capacidades
superiores de análisis, generación de contenido y personalización. Esta «brecha
de IAG» podría configurar una nueva dimensión de la desigualdad digital
educativa que demanda atención urgente de las políticas públicas y las
instituciones de educación universitaria.
Por su parte, las limitaciones de este estudio incluyen
el carácter transversal del diseño cuantitativo, que impide establecer relaciones
causales definitivas; la posible deseabilidad social en las respuestas de los
encuestados; y la restricción geográfica a tres países latinoamericanos, que
limita la generalidad de los resultados a otros contextos. Futuras
investigaciones deberían adoptar diseños longitudinales y experimentales que
permitan evaluar los efectos a mediano y largo plazo del uso de IAG sobre el
desarrollo de competencias de aprendizaje autónomo.
Conclusiones
A partir de los hallazgos obtenidos, se formulan las
siguientes conclusiones que responden a los objetivos planteados en la
investigación:
Primera. La IAG se ha integrado de forma masiva en las
prácticas de estudio de los universitarios a distancia, con un 89,3 % de
adopción y un uso predominantemente orientado a la síntesis de contenidos y la
resolución de problemas. No obstante, la calidad de dicha integración varía
sustancialmente según el propósito y la orientación del uso.
Segunda. La relación entre uso de IAG y calidad del
aprendizaje autónomo no es lineal sino curvilineal:
el uso moderado y estructurado potencia la autorregulación académica, mientras
que el uso excesivo o no orientado deteriora el pensamiento crítico y las
competencias metacognitivas. El factor diferenciador crítico es el tipo de uso:
orientado a la comprensión profunda versus orientado a la delegación del
esfuerzo cognitivo.
Tercera. La mediación docente constituye una variable
moderadora esencial. Las instituciones de educación a distancia deben
desarrollar marcos pedagógicos que guíen la integración de la IAG en los
procesos de aprendizaje autónomo, superando las posturas dicotómicas de
prohibición o permisión irrestricta.
Cuarta. La brecha de IAG constituye una nueva dimensión
de desigualdad educativa en América Latina que requiere atención institucional
y políticas públicas orientadas a garantizar el acceso equitativo a estas
tecnologías y, sobre todo, a la formación en competencias de interacción efectiva
con sistemas de IAG.
Quinta. Se recomienda a las instituciones de educación universitaria
a distancia: (a) desarrollar programas de alfabetización en IAG para
estudiantes y docentes; (b) incorporar en los diseños curriculares actividades
que integren el uso crítico y reflexivo de estas herramientas; (c) establecer
políticas institucionales claras sobre el uso ético y académico de la IAG; y
(d) promover investigaciones longitudinales que monitoreen el impacto a largo
plazo de estas tecnologías en la formación profesional.
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