EDUCACIÓN RURAL Y SOBERANÍA ALIMENTARÍA
Una Aproximación Teórica como Propuesta Educativa con Énfasis en el Desarrollo Endógeno Cooperativo en las Comunidades Rurales del País
Resumen
PRÓLOGO
Educar para producir, producir para la soberanía: la universidad y el renacimiento del campo venezolano
La historia de las grandes civilizaciones demuestra que la fortaleza de una nación nunca ha dependido exclusivamente de la abundancia de sus recursos naturales, sino, fundamentalmente, de su capacidad para transformar esos recursos mediante el conocimiento, la educación y la organización social. Ningún pueblo ha logrado construir una seguridad alimentaria duradera apoyándose únicamente en la fertilidad de sus tierras; lo ha conseguido cuando ha desarrollado una cultura capaz de integrar la ciencia, el trabajo productivo, la innovación y la formación permanente de quienes hacen posible la producción de los alimentos.
Esta reflexión adquiere hoy una importancia extraordinaria para la República Bolivariana de Venezuela. En un contexto internacional caracterizado por profundas transformaciones geopolíticas, acelerados cambios tecnológicos, variabilidad climática, tensiones sobre los mercados internacionales de alimentos y crecientes desafíos ambientales, la seguridad y la soberanía alimentaria han dejado de ser conceptos circunscritos al ámbito agrícola para convertirse en componentes esenciales de la seguridad nacional, del desarrollo económico sostenible y de la estabilidad social de los pueblos.
Diversos informes recientes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) coinciden en un aspecto fundamental: el futuro de los sistemas agroalimentarios dependerá, cada vez más, de la capacidad de los países para fortalecer la educación, la investigación científica, la innovación tecnológica y el desarrollo territorial sostenible.
Es precisamente en ese espacio de convergencia donde esta obra encuentra su mayor trascendencia.
Educación Rural y Soberanía Alimentaria no es únicamente un libro sobre educación agrícola ni una aproximación convencional al desarrollo rural. Es, esencialmente, una propuesta intelectual que reivindica la educación como el principal instrumento para transformar estructuralmente el campo venezolano y convertirlo en el fundamento de una nueva estrategia nacional de desarrollo.
Desde sus primeras páginas, el autor plantea una idea que atraviesa toda la obra: la seguridad alimentaria no puede consolidarse únicamente mediante políticas de incremento de la producción, subsidios o programas coyunturales. Requiere la formación de un nuevo sujeto rural, capaz de integrar conocimientos científicos, innovación tecnológica, valores cooperativos, organización comunitaria y compromiso con el desarrollo sostenible. Esa visión se expresa en su propuesta de formar un "nuevo productor rural venezolano", sustentada en procesos educativos participativos, experiencias cooperativas, tecnologías agroecológicas y una concepción de la extensión rural basada en la formación antes que en la simple transferencia de conocimientos.
Uno de los aportes más significativos del libro consiste en recuperar una discusión que durante décadas permaneció relegada dentro de las políticas públicas venezolanas: la relación indisoluble entre educación y desarrollo rural.
Durante buena parte del siglo XX, Venezuela experimentó un acelerado proceso de urbanización asociado al modelo económico petrolero. La migración constante hacia las ciudades redujo progresivamente la población rural y debilitó el relevo generacional en las actividades agropecuarias. Paralelamente, muchas comunidades campesinas continuaron enfrentando limitaciones históricas relacionadas con infraestructura vial, acceso al agua potable, servicios de salud, conectividad, asistencia técnica, financiamiento y oportunidades educativas. Estas condiciones incidieron en la disminución del atractivo de la vida rural para las nuevas generaciones y limitaron la capacidad de modernización del sistema agroalimentario nacional.
El autor aborda esta problemática desde una perspectiva particularmente innovadora. No propone simplemente incrementar programas de capacitación agrícola; plantea la construcción de un verdadero modelo educativo rural que coloque al productor, su familia y la comunidad en el centro del proceso formativo. Inspirado en el pensamiento pedagógico de Paulo Freire y en los enfoques humanistas de la educación, sostiene que la extensión rural debe abandonar modelos verticales de transmisión de conocimientos para convertirse en un proceso de diálogo, reflexión crítica, aprendizaje compartido y construcción colectiva de soluciones.
Esta concepción resulta plenamente coherente con las tendencias contemporáneas de la educación para el desarrollo sostenible promovidas por la UNESCO, donde aprender significa desarrollar capacidades para comprender la complejidad de los territorios, gestionar responsablemente los recursos naturales y participar activamente en la transformación de las comunidades.
Resulta igualmente significativo que esta obra haya sido escrita por un autor cuya trayectoria profesional contiene, de manera poco frecuente, la academia, la investigación científica, la gestión pública y la formulación de políticas agroalimentarias. El doctor José Alfredo Ureña posee formación doctoral en Ciencias de la Educación y en Ecología para el Desarrollo Humano, además de estudios de posgrado en producción animal y una amplia experiencia en las ciencias agropecuarias y el derecho. A ello se suma su desempeño como profesor titular de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Centrales "Rómulo Gallegos" y cofundador de la UNERG, investigador, ex Rector de la UNELLEZ, gerente del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), directivo del Instituto Nacional de Tierras (INTI), Diputado de la Asamblea Nacional y del MERCOSUR, impulsor de la Ley de Semillas y coordinador de la Especialización en Derecho Agrario Integral.
Esa convergencia de experiencias explica la amplitud de la visión que sustenta el texto. Cada capítulo refleja el diálogo entre la reflexión científica, la práctica institucional y el conocimiento directo de las realidades rurales venezolanas.
Para la UNERG, esta publicación adquiere un significado particularmente especial. En el marco de la conmemoración de sus cuarenta y nueve años de vida institucional, la universidad reafirma mediante esta obra su compromiso histórico con la formación de profesionales capaces de responder a los grandes desafíos nacionales. Desde los llanos venezolanos, territorio profundamente vinculado a la producción agropecuaria y al desarrollo rural, nuestra Universidad reconoce que la construcción de la soberanía alimentaria exige universidades comprometidas con la investigación aplicada, la innovación tecnológica, la extensión universitaria y la formación integral del talento humano.
Las páginas que el lector tiene en sus manos constituyen una invitación a pensar el futuro desde el conocimiento y desde el territorio. Son una convocatoria a investigadores, docentes, estudiantes, productores agropecuarios, extensionistas, responsables de políticas públicas y líderes comunitarios para construir, de manera colectiva, un modelo de desarrollo rural donde la producción de alimentos sea inseparable de la justicia social, la sostenibilidad ambiental y la dignificación de quienes trabajan la tierra.
Con la publicación de Educación Rural y Soberanía Alimentaria, la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Centrales "Rómulo Gallegos" no solo pone a disposición de la comunidad académica una obra de indudable valor científico; también reafirma su convicción de que la universidad venezolana debe seguir siendo protagonista en la construcción de soluciones para los grandes desafíos nacionales. Porque educar para el campo es educar para la vida; educar para producir es educar para la independencia; y educar para la soberanía alimentaria es contribuir, desde el conocimiento, a la construcción de una Venezuela más justa, resiliente, productiva y soberana.
Dr. César Augusto Gómez García
Rector
Universidad Nacional Experimental de los Llanos Centrales "Rómulo Gallegos" (UNERG)
49.º Aniversario Institucional
San Juan de los Morros, julio de 2026